El presidente del BBVA, Carlos Torres Vila, ha negado que vaya a dimitir tras el fracaso de la opa hostil lanzada hace 17 meses por el Sabadell, que solo fue aceptada por el 25%. “Mi continuidad no depende del resultado del proceso”, ha dicho en una rueda de prensa junto al consejero delegado de la entidad, Onur Genç. “No es el resultado que esperábamos, pero lo respetamos y cerramos este capítulo”, ha añadido. Por su parte, la dirección del Sabadell se ha felicitado del resultado de la opa: “El fin de la opa es el mejor camino” para ambas entidades, que “generan más valor por separado que juntas”, afirma el presidente del Sabadell, Josep Oliu, en una nota. El BBVA solo ha conseguido el respaldo del 25,47% del capital del Sabadell, muy lejos de su objetivo inicial de lograr al menos el 50%, lo que le hubiese dado el control de la entidad catalana. En la Bolsa, el BBVA se dispara un 7%, mientras que las acciones del Sabadell pierden más de un 6%.
“Hemos fortalecido la imagen del Perú como un país que defiende y respeta la paz, la libertad y la democracia”, dijo la presidenta Dina Boluarte hace un par de semanas, en Nueva York, durante la 80° Asamblea General de las Naciones Unidas. Más allá de un optimismo que rebota en las encuestas, donde su popularidad coquetea con el margen de error, su mensaje difiere nítidamente con la realidad. Si la denominada Generación Z marchó por tercer fin de semana consecutivo, esta semana empezó con un paro generalizado de transportistas en Lima y Callao, como medida de presión por la ineptitud del Gobierno para acabar con la extorsión y el sicariato. Caravanas de buses desfilaron por diversas calles de Lima en señal de protesta. Otras unidades bloquearon las principales arterias de la capital peruana. Agentes policiales reprimieron la movilización con actitudes desafiantes, desatando enfrentamientos y actos de abuso de autoridad. En el distrito de San Juan de Lurigancho, un mayor rompió el espejo retrovisor de una cúster y ante los reclamos del chofer acabó cogoteándolo. Los choferes se encuentran en medio de una fuerza del orden que no los resguarda y mafias que los tienen atemorizados. (El paro está ahora mismo en pausa. Los gremios de transporte se reunieron con el gobierno y los convencieron de llegar a acuerdos pronto).El Observatorio del crimen y la violencia, una iniciativa del Banco de Crédito y la consultora Capital Humano y Social, ha calculado que durante el 2025, alrededor de 180 conductores del transporte urbano peruano han sido asesinados por no pagar cupos. La Policía había dado cifras más conservadoras pero igual de preocupantes: 65 choferes fallecidos solo entre enero y julio. La última víctima es Daniel Cedeño Alfonso, un ciudadano venezolano, de 33 años, que la semana pasada recibió cinco balazos en su abdomen mientras iba al volante de una unidad de la empresa Lipetsa. Un sicario esperó una luz roja para descargarle el revólver desde una motocicleta. En un intento por apaciguar los ánimos, miembros del Congreso anunciaron que impulsarán un proyecto de ley para crear un grupo de élite. Si bien algunos gremios de transportes saludaron la medida por considerar que era un primer paso, el ministro del Interior Carlos Malaver echó por la borda cualquier acuerdo posible al poner en duda que la muerte de Cedeño Alfonso había sido a causa de la delincuencia. Es más, remarcó su nacionalidad, dando a entender que la criminalidad sí tiene bandera y cuestionó que deba desencadenar una nueva crisis para el Ejecutivo. “Su esposa es venezolana, se encuentran separados y en proceso de divorcio. Por eso no podemos aventurarnos [...] No pueden, así tan alegremente, decir que simplemente ante el fallecimiento de alguien pueda darse un paro de motores”, dijo. Pero las movilizaciones de transportistas no empezaron en este mes, sino en agosto del 2024. Y no se trata de casos aislados, sino de un fenómeno delictivo que se le ha ido de las manos al Gobierno. “Un paro de 24 o 48 horas, hermano transportista, no va a resolver el problema. No podemos detener el país. Todos tenemos que sumar”, ha dicho Dina Boluarte, en un “llamado a la reflexión” que ha enervado más a las masas. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el primer trimestre del 2025, el 59% de peruanos consideraron que la inseguridad y la delincuencia son los problemas más graves del país. El Sistema de Denuncias Policiales (SIDPOL) refleja esta percepción: hasta el 30 de septiembre se han registrado 18.432 denuncias por extorsión en el Perú. Es decir, cada día se reciben 67,5 reportes de que alguien debe pagar para continuar trabajando. Negarse podría costarle la vida. El quiebre ocurrió entre el 2021 y 2022: las denuncias aumentaron de 4.746 a 16.363. En los años posteriores la tendencia se ha mantenido: 22.706 (2023) y 22.400 (2024). Todavía faltan tres meses para concluir el 2025, y los números podrían dispararse. En este contexto desolador, los transportistas le han planteado al Ministerio del Interior la posibilidad de portar armas. “Estamos pidiendo a gritos que no nos maten. Los choferes están llanos a que se les dé la licencia, y se les capacite para comprar sus propias armas. Tenemos que autoprotegernos”, ha señalado Julio Rau Rau, presidente de la Corporación Nacional de Empresas de Transporte (Conet). Los gremios también han pedido que se les brinde la posibilidad de contratar agentes privados de seguridad que viajarían encubierto en las unidades de transporte. Por ahora no hay nada concreto, pero varios especialistas han opinado que la medida podría resultar peligrosa y contraproducente. Los civiles serían los más perjudicados. Una investigación del programa televisivo Punto final indica que el 40% de los disparos en el transporte urbano se concentra en el parabrisas delantero y el 35% en los laterales, cerca a la cabina del conductor. Mientras los choferes luchan por trabajar en paz y exigen soluciones eficaces, la presidenta Dina Boluarte dio un consejo a la población: no contestar llamadas de desconocidos. “Ese es el punto de extorsión. No abran ni los mensajes. La Policía hará la indagación”. El dirigente Julio Rau Rau le respondió con severidad: “Parece que viviera en otro mundo. Apagar el teléfono no evitará que nos maten”.
UGT ha celebrado este viernes el fracaso de la oferta pública de adquisición de acciones (opa) del BBVA sobre el Banco Sabadell tras no alcanzar el umbral mínimo necesario para prosperar, y lo ha considerado como “una victoria para el empleo, la competencia y la estabilidad del sistema bancario”. Para el sindicato, el fracaso de la opa confirma que “no existía respaldo suficiente ni social, ni económico, ni institucional” para una operación que habría supuesto “un grave retroceso para el empleo, la competencia y la estabilidad del sistema financiero español”.
Corea del Norte ha exhibido por primera vez su nuevo misil balístico intercontinental (ICBM) Hwasong-20, además de misiles hipersónicos de medio alcance y otras armas novedosas, en un desfile militar para conmemorar el 80º aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores, la organización que rige con puño de hierro todos los ámbitos del país. La marcha, celebrada el viernes por la noche en la plaza Kim Il-sung de Pyongyang, fue presidida por el líder norcoreano Kim Jong-un, que estuvo acompañado en la tribuna por altos dirigentes de China, Rusia y Vietnam, en una imagen que simboliza la intención de apertura de la hermética nación atómica hacia naciones afines. Las crónicas de los medios oficiales norcoreanos ―posiblemente el estilo más crudo de propaganda en todo el planeta en el siglo XXI ― destacaron que el nuevo Hwasong-20, es “el sistema de armas estratégicas nucleares más potente” con el que cuenta el régimen. La Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA) asegura que “los espectadores prorrumpieron en los vítores más entusiastas [del desfile] cuando la columna de misiles balísticos intercontinentales Hwasong-20″ hizo su aparición en la plaza.La exhibición del cohete, capaz de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos (el gran enemigo norcoreano, su némesis “imperialista” en el relato oficial), ha sido la última demostración de fuerza de un país que lleva casi dos décadas sometido a un régimen de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU por su programa nuclear y de misiles balísticos. “Nuestro ejército debe seguir creciendo hasta convertirse en una entidad invencible”, dijo Kim en un discurso pronunciado durante los fastos. “Debe fortalecerse de manera constante hasta convertirse en unas fuerzas armadas de élite que obtengan victoria tras victoria gracias a su moral y disciplina”. No hubo en su alocución ninguna referencia expresa ni a Estados Unidos ni a Corea del Sur, objetivo habitual de sus invectivas. En septiembre, los medios norcoreanos revelaron la prueba de un nuevo motor de misil de combustible sólido de alta propulsión, afirmando que se utilizará para el Hwasong-20 de nueva generación en fase de desarrollo. Fue la novena prueba del motor y la “última” del proceso de desarrollo, según dijo KCNA entonces. Se cree que el nuevo modelo puede ser desarrollado para transportar múltiples ojivas, según recoge la agencia surcoreana Yonhap. En el desfile también se vieron vehículos de planeo hipersónico (un tipo de ojiva que puede maniobrar y planear a velocidad hipersónica) y sistemas de misiles hipersónicos de alcance intermedio, un tipo de proyectiles capaces de eludir las defensas antimisiles. Los medios estatales los mencionaron como “sistemas de armas estratégicas, núcleo del poder absoluto y esencia de las capacidades de autodefensa continuamente reforzadas de nuestro partido para salvaguardar los derechos a la supervivencia, el desarrollo y la paz”.Kim hizo en su discurso lo que puede ser interpretado como una referencia a la participación de sus tropas en la guerra de Ucrania, en apoyo del bando ruso: “El heroico espíritu de lucha demostrado y la victoria lograda por nuestras fuerzas armadas revolucionarias en los campos de batalla extranjeros en nombre de la justicia internacional y la paz genuina han demostrado la perfección ideológica y espiritual de nuestro ejército”, señaló. En el desfile ha participado una unidad de combatientes norcoreanos en la región rusa de Kursk, junto a la frontera ucrania, que marcharon con una bandera de Rusia y otra norcoreana, según han recogido los medios surcoreanos. KCNA ha hecho referencia a “la columna de las Unidades de Operaciones en el Extranjero, que creó la gran nueva historia del Ejército Popular de Corea y demostró plenamente el temple de los coreanos con su valentía militante y sus legendarias hazañas militares para defender el honor y la dignidad del país”, y que “desfiló majestuosamente ante la mirada del gran y brillante mando”. En agosto, Corea del Norte celebró por primera vez en su historia una ceremonia oficial para condecorar a soldados que han combatido fuera de sus fronteras. Los servicios de inteligencia de Corea del Sur estiman que alrededor de 15.000 soldados se han desplazado a la región de Kursk desde octubre del año pasado, y que unos 600 supuestamente han fallecido y miles han resultado heridos en el frente. El régimen norcoreano también ha provisto a su aliado de proyectiles de artillería, misiles y lanzacohetes de largo alcance, en una alianza entré Moscú y Pyongyang que se ha intensificado desde 2024, hasta el punto de que han firmado un tratado de asistencia mutua en caso de agresión militar. Los fastos han sido también una excusa para subrayar la reciente ofensiva diplomática de Kim hacia países de su entorno geográfico e ideológico, Rusia entre ellos. En la tribuna de invitados, el líder norcoreano estuvo flanqueado por el primer ministro chino, Li Qiang (a su derecha), el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam (a la izquierda) y el vicepresidente en el Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvédev (un poco más allá de To Lam, también a la izquierda). Kim ha mantenido con los tres encuentros bilaterales en los que ha indicado su interés en profundizar los lazos.En su cara a cara con Medvédev, el mandatario norcoreano señaló que la visita supone “una oportunidad significativa para ampliar y desarrollar con mayor vigor las nuevas relaciones de alto nivel” entre ambos países, “convirtiéndolas en una alianza y una asociación estratégica sólida y completa”. Al término del desfile, según la propaganda oficial, todos los participantes “expresaron su mayor gloria y gratitud a Kim Jong-un, el gran revolucionario, patriota sin igual y comandante ilustre sin parangón”, hubo “vítores de ‘¡Hurra!“ y ”el cielo nocturno de octubre se iluminó con hermosos fuegos artificiales de celebración”.
Rusia vuelve a poner a prueba los límites de la OTAN en el este de Europa. Dos países de la Alianza Atlántica, Estonia y Polonia, han denunciado este viernes la violación de su espacio aéreo por cazas rusos. En el caso estonio, que había cerrado su espacio aéreo tras la caída de varios drones rusos en Polonia el 10 de septiembre, tres aeronaves han sobrevolado su territorio durante 12 largos minutos. Varsovia, por su parte, ha alertado de que otro par de aviones de combate rusos han hecho una pasada a baja altura sobre una de sus plataformas petrolíferas en el Báltico. La última provocación del Kremlin ha tenido lugar el día que la Unión Europea anunciaba su 19º paquete de sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania. Mientras sus cazas violaban las fronteras del bloque de nuevo, el portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov, aseguraba que los países europeos “están haciendo todo lo posible para fomentar la confrontación, lo que obstaculiza hallar una solución para la situación en Ucrania”.Estonia se convirtió este viernes en el tercer país de la OTAN en denunciar la entrada no permitida de aparatos rusos en su espacio aéreo, tras los incidentes de Polonia y Rumania. En un momento de alta tensión entre la Alianza y Moscú, tres aviones de combate MiG-31 rusos han sobrevolado durante 12 minutos una isla del golfo de Finlandia, lo que obligó a intervenir a los aviones de apoyo de países miembros de la OTAN que patrullaban la zona, según han informado los ministros de Defensa y Exteriores estonios. “Rusia ya ha violado el espacio aéreo estonio cuatro veces este año, lo que es inaceptable en sí mismo, pero la violación de hoy, durante la cual tres aviones de combate entraron en nuestro espacio aéreo, es descarada y sin precedentes”, ha enfatizado el ministro de Asuntos Exteriores del país báltico, Margus Tsahkna. La OTAN ha confirmado el episodio y su intervención para alejar a los aviones rusos. Una portavoz ha asegurado en redes sociales que la Alianza “respondió inmediatamente y los interceptó”. Para esta organización, lo ocurrido constituye “otro ejemplo de la temeridad rusa y de la capacidad de respuesta de la OTAN”. Poco después, la guardia fronteriza polaca denunciaba que otros dos aviones de combate rusos se habían aproximado peligrosamente a una plataforma petrolífera de la compañía nacional Lotos Petrobaltic situada al norte de Gdansk, en el mar Báltico. Rusia ha afirmado ya de madrugada que los aviones de combate rusos no violaron el espacio aéreo estonio y sobrevolaron aguas neutrales del mar Báltico en su trayecto desde el noroeste de Rusia hasta el enclave ruso de Kaliningrado, según el Ministerio de Defensa ruso, informó Reuters. “El vuelo se llevó a cabo en estricta conformidad con las normas internacionales que rigen el espacio aéreo, sin violar las fronteras de otros Estados, tal y como confirman controles independientes”, afirmó en un mensaje publicado en Telegram. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha calificado de “inadmisible” un incidente que “no es una casualidad” y pide una respuesta “sistemática” y “firme” tanto en grupo como de forma individual por parte de cada país para lo que considera “una campaña rusa sistemática contra Europa, contra la OTAN y contra Occidente”, según un mensaje publicado en sus redes sociales a última hora del viernes. El mandatario cree que “Rusia debe sentir un dolor cada vez mayor por la presión internacional, principalmente a través de la economía, y lo mejor para lograrlo son las sanciones. Al mismo tiempo, deben aumentar las pérdidas de Rusia en la guerra, lo que se puede lograr gracias a un ejército ucraniano fuerte”, informa Luis de Vega. Ambos incidentes se han producido apenas una semana después de que alrededor de una veintena de drones rusos entraran en el espacio aéreo polaco en la noche del 9 al 10 de septiembre. La incursión de Rusia llevó la OTAN a derribar los aparatos, lo que a su vez impulsó a los funcionarios occidentales a afirmar que Rusia estaba poniendo a prueba la preparación y la determinación de la alianza. Este episodio vino seguido de una acusación por parte de Rumania de la presencia de otro dron ruso en su espacio aéreo. El Gobierno ruso, por su parte, lanzó una campaña de desinformación a través de sus medios en la que apuntaba al mismo tiempo que los drones caídos en Polonia habían sido lanzados por Ucrania y no tenían alcance suficiente para llegar al territorio de la OTAN. “Las pruebas cada vez mayores de Rusia con las fronteras y su agresividad deben ser respondidas con un rápido refuerzo de la presión política y económica”, ha reclamado el ministro estonio. Tallin, firme partidaria de Ucrania, ha afirmado que había presentado una protesta ante el máximo representante diplomático ruso en el país. La alta representante para la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, ha reaccionado con rapidez al asegurar que el incidente constituye una “violación extremadamente peligrosa del espacio aéreo de Estonia por parte de la aviación militar rusa”. La ha secundado la presidenta europea, Ursula von der Leyen: “Europa apoya a Estonia ante la última violación de nuestro espacio aéreo por parte de Rusia. Responderemos a cada provocación con determinación, al tiempo que invertimos en un flanco oriental más fuerte. A medida que las amenazas aumentan, también lo hará nuestra presión”. En mayo, Estonia ya declaró que Moscú había enviado durante un breve espacio de tiempo un caza al espacio aéreo de la OTAN sobre el mar Báltico durante un intento de detener a un petrolero con destino a Rusia, que se cree que forma parte de la llamada flota fantasma que desafía las sanciones occidentales contra Moscú. Desde la primera incidencia en Polonia, la OTAN blinda sus esfuerzos militares en su flanco oriental frente a la amenaza del Kremlin. La nueva misión de la Alianza, que han denominado “Centinela este”, y en la que participará España con la aportación de dos cazas y un avión cisterna, empezó el pasado viernes, dos días después de que se derribaran los drones en Polonia.